La regla ABCDE ayuda a observar forma, bordes, color, tamaño y evolución

  • Asimetría: una mitad tiene una forma distinta.
  • Bordes: irregulares, borrosos o poco definidos.
  • Color: varios tonos o un cambio.
  • Diámetro: puede llamar la atención, aunque una lesión preocupante puede ser pequeña.
  • Evolución: cualquier cambio de tamaño, forma, color, relieve o sensación.

Una foto personal fechada ayuda a recordar, pero no reemplaza la valoración.

Un lunar diferente, que pica o sangra también merece atención

Presta atención a una mancha distinta de las demás o que cambia, pica o sangra, y a una lesión que crece, forma costra o parece una herida que no sana.

No todos los cánceres de piel se ven iguales y no todo cambio es cáncer. Por eso una lista no basta para decidir desde casa.

Revisa toda la piel con calma y busca cambios, no perfección

Observa frente y espalda, costados, brazos, manos, uñas, piernas, pies y plantas. Usa un espejo para zonas difíciles y pide ayuda para cuero cabelludo o espalda. Pregunta en consulta qué seguimiento corresponde a tu piel.

No rasques, quemes, cortes ni apliques sustancias caseras: puede causar lesión, infección o cicatriz y dificultar la evaluación.

La consulta convierte una señal visual en una decisión médica

La dermatóloga revisa la lesión, pregunta por su evolución y considera la piel y antecedentes. Puede recomendar observación, registro, control, estudio o procedimiento. No todos los lunares se retiran.

Si sangra persistentemente, cambia rápido o se acompaña de un síntoma preocupante, no esperes a que una guía resuelva la duda.